Autor: Carlos Berlocq
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Blog desde: Buenos Aires
   
 
Febrero 18, 2008

© Copa Telmex
¡¡¡Hola Amigos!!!

Es raro decirlo, pero no estoy del todo triste por mi derrota de hoy, ante Jiri Vanek, en la primera ronda de la Copa Telmex. Intentaré explicarles por qué.

Empecé el partido con mucha ansiedad, tenía muchas ganas. El match iba por televisión y en la cancha estaría toda mi familia. Me preparé muy bien. Jugar en Buenos Aires es diferente a cualquier otro torneo. Se siente más la presión, estás en casa, esperás todo el año para jugar aquí y tus amigos y conocidos aguardan todo el año para verte en esta cancha.

Fue por eso que lo disfruté, pese a la derrota. Jugué mal, con mucha ansiedad, con demasiadas ganas de triunfar. Disfruté que la gente me estuviera alentando. En la cancha oía cantos de Chascomús, mi ciudad natal. Fue lindo escucharlos. Los de afuera deben pensar que no es importante, pero sirve oir a los hinchas. En los cambios de lado, por ejemplo, una chica discapacitada me gritaba "Vamos Charly". Fue lindo, luché muchísimo, pero tenísticamente no anduve.

El regalo tenístico más lindo que puede tener un jugador argentino es estar en el Buenos Aires Lawn Tennis. Es re lindo el ambiente. Por eso, al final, le regalé un gorrito a la chica discapacitada que me alentaba. Son alegrías que están por sobre la derrota. Vinieron muchos familiares y los vi contentos, al igual que a mi mujer. Eso también es un triunfo.

¿Cómo se preparan partidos especiales como este? No sé cómo lo hará el resto, pero yo me aparto, me voy a lugares lejanos dentro del club, para concentrarme. Tomo mis vitaminas, pinto las raquetas, cambio los grips, me vendo los tobillos, me pongo cinta en las muñecas, para la transpiración. Antes del partido todo tiene que estar perfecto. Y todo eso generalmente lo hago con Noe, mi mujer. Hablamos del partido y estoy con ella hasta antes de entrar a la cancha.

¿Qué hace uno cuando pierde? Por lo menos yo me desquito. Habitualmente me cuido mucho en la alimentación, incluso en vacaciones y días libres. Hoy me di un lujo: me comí una torta de manzana y una Coca Cola, para relajarme. Fue mi premio de consuelo.

Por la noche, veré la serie "Prison Break", que tengo en DVD. Voy en la temporada dos, pero ya me estoy queriendo morir si es que no me consigo la tercera temporada. Cuando viajo llevo libros y series de TV, son las mejores para paliar el ocio.

Mañana jugaré dobles con Horacio Zeballos. Él es de Mar del Plata, una ciudad donde viví nueve años y donde tengo muchos amigos que lamentablemente no veo nunca, por los viajes del tenis y todo lo que esta actividad implica.

Como les decía, a veces perder puede no ser triste y otras, ganar no es sinónimo de alegría. El ejemplo más claro es un partido que jugué, pero del cual les hablaré mañana...

Saludos y gracias por visitar el blog

Charly

Febrero 17, 2008

© ATP
¡¡¡Hola a todos!!

Acá los saludos desde Buenos Aires, donde estaré a cargo del blog de ATP en Español. Espero que les guste y puedan conocer más de mí...

Me estoy preparando para mi debut de mañana, en la cancha central, contra el checo Jiri Vanek. Ya estamos pensando el partido con mis entrenadores, Fabián Blengino y Diego Moyano. En la tribuna, como siempre, tendré el apoyo de mi esposa, Noel.

A Noe la conocí aquí mismo, en el Buenos Aires Lawn Tennis Club, hace seis años. Yo había perdido en la clasificación de un challenger, estaba hablando con unos amigos; ella pasó, la vi y la perseguí. Empece´a hablar y le pedí el número de teléfono. Recuerdo que yo tenía una agenda electrónica antigua… Empezamos a salir y recién nos pusimos de novios a los siete meses.

A veces me preguntan cómo es la vida de un tenista en matrimonio. El asunto es que fueron cuatro años y medio de novios; la convivencia a partir del año y medio… El casamiento no nos cambió en nada, lo fundamental era el paso de la convivencia. Alquilamos un departamento en la Ciudad de Buenos Aires, y eso sirvió porque antes vivíamos en el sur de la Ciudad, y se me dificultaba a mí porque para entrenar debía tomar tren, subte y colectivo. Demoraba dos horas… Ahora tenemos todo más cerca y ella se le facilita el viaje hacia la Universidad.

Recuerdo los preparativos para el día que le pedí matrimonio. Nunca me había puesto un traje y se lo tomé prestado al padre de ella… Reservé un lindo restaurante en la zona de Puerto Madero, coordiné para que pusieran la canción de Celine Dion que a ella le gustaba y le llevé el anillo… Ella no entendía nada, jaja.

En 2005, cuando gané tres challengers y terminé 75° del mundo, Noe comenzó a viajar conmigo. Se me complicaba mucho viajar sin ella, y tomé la decisión de que me acompañe y no mi entrenador de ese momento, Jorge Gerosi, por un asunto de gastos. El me apoyó en la decisión.

Cuando no viajaba con ella, me costaba mucho pensar que estaría cinco semanas afuera, volvería una y viajaría otras cinco. Influía en lo psicológico, yo sentía que no estaba disfrutando del tenis. La extrañaba mucho y lo veía todo muy difícil. Cuando empezamos a viajar juntos, disfrutaba más todo. Es bueno tener un equilibrio entre lo tenístico y la cabeza; en mí es muy importante estar bien psicológicamente. Si ella está lejos, no voy a estar bien mentalmente, aunque sea un profesional y siempre trate de dar lo mejor.

En la tribuna, ella acompaña mis momentos. A veces la veo más tranquila, otra más tensa. Con su expresión, me doy cuenta. No la veo como mi esposa en ese momento, sino como parte de mi equipo, o mi hincha oficial. En los momentos de nervios, me pide que ataque, que vaya para adelante. Confío en lo que dice. Ella juega al tenis en forma amateur, pero viajó mucho, está constantemente en contacto con los entrenadores y entiende del deporte.

Una de las cosas que ella me enseñó es a manejar mejor la derrotas. Yo me ponía muy mal cuando perdía, terminaba un partido y no quería hablar, o me escapaba, quería estar solo haciéndome mala sangre. Ahora lo veo diferente, hay cosas más importantes que un partido de tenis. Es un trabajo, quiero ganar, pero ya no es como antes, cuando ella a veces no quería hablarme, porque no le contestaba. Ahora, si bien me pongo triste cuando pierdo, estoy tranquilo, me ducho rápido para sacarme todo y pienso en lo bueno.

El año pasado, en Stuttgart, perdí con Feliciano López después de tener varios match points. Me desencontré con mi mujer porque ella no me encontró en el gimnasio del club, y cuando llegué al hotel me esperaba enojada, porque pensó que yo había querido estar solo de nuevo, que había vuelto a los viejos hábitos. Yo también estaba enojado porque creí que ella no me había esperado, ¡¡pero al final era todo una confusión!! Jajaja.

A mí me gusta sorprenderla cuando puedo, pero al estar todo el tiempo juntos se hace difícil. Para mi casamiento, hice un preparativo que duró meses, y llegué disfrazado como mariachi. Antes había preparado la canción, entrené un rato, y llegué disfrazado y nadie me reconoció. Eramos diez mariachis y me largué a cantar “Contigo aprendí”.

Al final, se dieron cuenta de que era yo porque en el medio de la canción se me cayó el bigote falso… Ah, y no me pidan que cante la canción ahora…

Bueno, espero que les haya gustado. Nos vemos mañana. ¡Alienten por mí!

Charly