|
 |
 |
|
|
|
 |
|
|
| |
|
|
Mayo 29, 2007 |
|
© ATP
¡Hola a todos!
¡Hoy tenía un pie en Roland Garros y otro en Buenos Aires! Fognini me sorprendió mucho, mostró un nivel increíble. Tiene una derecha muy fuerte, sacó bien, corría… Yo no lo conocía, una revelación para mí. Me habían dicho que yo lo iba a superar en velocidad pero no, fue al revés: él me superó a mí. Al final, pude sacar adelante el partido con la experiencia, atacando y ganando los puntos clave. Cuando él bajó la intensidad, me agarré a la mínima rienda que me dio, fui más agresivo y me lo llevé en el quinto set. Algo influyeron las cábalas otra vez: cuando me cambié la remera negra y me puse la blanca, todo cambió… ¡Así que seguiré con la blanca!
El partido se jugó en la cancha 4 y la verdad es que es fenomenal el contacto directo con la gente. Vas a pedir las pelotas al ball-boy y los tenés al lado… Hoy había un argentino que me alentaba todo el tiempo, y eso te inspira. También divisé a dos flacos con la remera de Estudiantes, con los que estuve hablando al final del partido y nos sacamos fotos. Me encanta el contacto directo con la gente de las tribunas, te hace vivir sensaciones increíbles. Me levanta mucho en partidos difíciles como el de hoy. También había hinchas italianos, así que en un momento del quinto set se armó un lindo duelo de hinchadas.
Hace tres años, en mi debut en Roland Garros, enfrentaba a Alex Bogomolov Jr. No estaba parando en un hotel, sino en la casa de un compatriota mío, cordobés él, que se llama Adolfo y vive en París. Ese día, él faltó al trabajo y me vino a ver. El partido lo venía ganando fácil, con doble 6-1, pero al final se me complicó, y cuando le quiebro en 4-4 para sacar por el partido en el cuarto set, Adolfo empezó a gritar como loco y… ¡se colgó del alambrado! Parecía que estaba en un partido de fútbol, nunca vi a un simpatizante de tenis tan fanatizado como él, jajaja. Bogomolov lo miraba como diciendo: “¿Este de dónde salió?”. No sé si sabía las reglas del tenis, pero fue un momento gracioso… Lo sigo viendo a Adolfo y seguirá viendo mis partidos este año, pero más tranquilo, je.
Hoy terminé un poco cansado y fui al gimnasio a hacer un poco de bicicleta y enlongación. Luego fui a la conferencia de prensa, donde me pedían alguna comparación futbolística y yo dije que "iba 2-0 abajo y puse cuatro delanteros en la cancha". Como hizo el Cholo Simeone, técnico de Estudiantes, en un partido reciente contra River, que ganó 1-0 sobre la hora.
Un poco tarde, al final pude almorzar algo. Aunque fue una comida de trabajo, con Davina, la encargada de promocionar a los jugadores latinos en ATP. Luego, un poco de reposo en el vestuario. Estábamos con Nadal, Moyá, Ferrer, Prieto y Martín García viendo los 20 televisores a la vez. Está buenísimo, porque vas chequeando cómo va cada uno y seguís los momentos importantes... La definición del set entre Horna y Massú, un tie-break de Zabaleta y Calleri, el 15-15 del quinto entre Dlouhy y Kohlschreiber, el partidazo que ganó Gaudio...
Terminé el día con una terapia del hombro, que lo tengo un poco cargado por el cambio entre la altura y el calor de Portschach, al frío de París... Unos 45 minutos de trabajo en la zona vinieron bárbaro.
Melzer será un rival complicado. Nunca lo enfrenté a cinco sets, pero al mejor de tres le gané las tres veces que jugamos, así que el historial me favorece. Es un jugador con muchas variantes, que ataca con saque y red, drops. Se va a venir por todos lados y tengo que estar tranquilo, porque habrá momentos en los que quizá él juegue diez puntos y me pase por arriba… Hay que aprovechar sus altibajos y quebrarlo cuando juegue tres puntos en vez de diez.
Bueno, los dejo, espero volver con buenas noticias mañana.
Pico Mónaco |
|
|
|
|
|
Mayo 28, 2007 |
|
© ATP
¡Hola a todos!
Hoy fue otra típica jornada de lluvia, en la que tuve que esperar casi todo el día para jugar, hasta que a las 16 me cancelaron el partido contra Fabio Fognini.
Me levanté a las 11.30 porque teóricamente jugaba en cuarto turno. Cuando llegué al club, hubo que cancelar el entrenamiento. Almorcé con Gastón Gaudio, Mariano Zabaleta, Alex Corretja, Nicolás Lapentti, Martín Jaite, Bebe Pérez y Gustavo Marcaccio, un amigo nuestro que está jugando Interclubes cerca y había prometido visitarnos. La sobremesa fue larga, porque seguía lloviendo. Hablamos de un montón de cosas, aunque siempre el fútbol predomina. Cada uno opina de sus clubes y a veces se arman discusiones divertidas.
Luego descansé un poco en el vestuario, que es muy cómodo. Paso a contarles: hay sillones, televisores con diferentes canales, donde a veces dan partidos de años anteriores; hay tres computadoras, se puede jugar al backgammon o al ajedrez… Lo mejor que tiene la sala de descanso del Philippe Chatrier es una zona con camas, que serán siete ú ocho, donde uno puede tirarse una horita para la siesta, o escuchar música. ¡Hoy había que sacar turno! Todo el mundo quería estar ahí…
Cuando se canceló mi partido, nos fuimos a un club que quedaba a media hora de Roland Garros a practicar. Estuve entrenándome una hora con Lucho Horna. Regresamos al hotel y antes, mientras esperábamos el transporte, me saqué la foto con mi preparador físico Nacho Menchón y mi entrenador, Pancho Mastelli.
Lo curioso es que mañana juego en primer turno, a las 11, y no voy a haber practicado en Roland Garros por culpa de la lluvia. ¡Ni un segundo! Va a ser medio rara la sensación, principalmente porque vengo de la altura de Portschach, Austria, donde hacía un calor increíble y el polvo de ladrillo era finito, lo que hacía a la superficie más rápida… En Francia, las condiciones son más pesadas y la tierra, más lenta. Lo bueno es que entro a jugar consciente de eso y bien mentalizado. Pero no tuve tiempo que entrenar, me lo tengo que imaginar…
Ustedes saben que siempre fui muy amigo de las cábalas. Siempre cumplo los rituales si me va bien en el primer partido. Si recibí cierto llamado en la noche previa, o por ejemplo si mañana me levanto y tengo ganas de desayunar un omelette con café, lo repito al día siguiente. Cuando gano, voy recordando lo que hice. El año pasado, tuve muchas cábalas que iba repitiendo en cada partido. Se las cuento:
-Comía en el mismo restaurante, con un invitado fijo que no puedo revelar.
-Usaba la misma ducha y el mismo color de remera.
-Pedía pelotas a los ball boys de mi izquierda y si ganaba el punto repetía de lado, pero no más de dos veces seguidas.
-Con las pelotas en la mano, cuando sacaba, limpiaba la línea de saque con el pie izquierdo y amagaba con el derecho.
-En los cambios de lado, salía con cuatro repeticiones de repiqueteo de piernas.
-Usaba la misma bicicleta de ejercicios. ¡Y que nadie la tocara!
-Pedía yo mismo el transporte de regreso.
Bueno, si me va bien mañana, les contaré cuáles son las cábalas a repetir.
Ahora voy a dormir que comienzo temprano mañana.
¡Nos vemos!
Pico Mónaco |
|
|
|
|
|
Mayo 27, 2007 |
|
© Diario Olé
Hola a todos, aquí vamos de nuevo, ya instalados en París.
Hoy me levanté a las 11 de la mañana. Tenía que descansar bien porque venía de Portschach, con la combinación de auto y avión que les conté ayer, así que llegamos a la medianoche. Después del desayuno, fui al club y pasé por el stand de Adidas a buscar la ropa. En cada edición de Roland Garros estrenamos modelos especiales y esta vez me tocó una remera de color negro, que combina con el pantalón del mismo color.
Una de los primeros trámites que hay que cumplir cuando llegás al club es conseguir tu acreditación. Había muchísima gente, jugadores y familiares, así que tuve que tener paciencia y hacer una cola de 15 minutos. Cuando llega tu turno, los encargados ya tienen tu foto de años anteriores, pero tenés que estar ahí para que ellos comprueben que el entrenador, el preparador físico y los invitados vienen realmente con vos. Esta vez me acompañan mi entrenador, Pancho Mastelli; el preparador físico, Nacho Menchón, y lo más probable es que vengan dos amigos de Tandil que ahora están en Berlín, pero llegan mañana para mi partido.
Almorcé con Juan Chela, Mariano Zabaleta y Mariano Hood, y nos contamos cómo nos había ido en los torneos. Estoy contento por lo que hicieron los chicos en Düsseldorf, es lindo que Argentina gane y sirve para formar un buen grupo con un objetivo de ganar la Copa Davis en un futuro. Lo gracioso fue que, como me pasó a mí también, ellos no tenían muchas combinaciones de vuelo entre Alemania y Francia. ¡Tuvieron que alquilar tres combis! En una conducía Andrés Schneiter, entrenador de Agustín Calleri, en otra Mariano Monachesi, coach de Chela, y en la tercera un encargado del torneo de Düsseldorf llevando todos los bolsos. Fueron seis o siete largas horas, pero con final feliz.
A la tarde, como estaba cansado, comí y me vine para el hotel, chateé con algunos amigos y dormí tres horas de siesta. Tenía que entrenar pero, como llovió, hicimos 15 minutos de trabajo regenerativo, con bicicleta y cinta, para sacarme el cansancio y estar activo para mañana.
Por la noche, organizamos una cena para festejar mi título en Portschach. Otra vez estaban Zabaleta y su entrenador Hood; la hermana de Mariano, Rosario, y Pablo Pécora, el psicólogo de Gastón Gaudio. Era en un restaurante italiano al que vamos todos los años. Allí estaban los mozos, que se acordaban de Zabala y de mí. Era una mesa chica pero nos fuimos encontrando con gente conocida y se armó una grandísima. Se sumaron Nicolás Massú con familia y su equipo, Nico Lapentti con su entrenador, Luis Morejón, Alex Corretja, André Sá, Marcelo Melo. Marcos Daniel... ¡¡Empezamos seis o siete y terminamos siendo casi 25!!
Antes les contaba que llegamos a París en la medianoche del sábado. En realidad me dormí cerca de las 3 de la mañana, porque no podía dejar de escuchar el partido de Estudiantes, mi club, con Newell's, por el torneo Clausura de fútbol argentino. Como estaba cansado, puse la computadora conectada con la radio online al lado de la cama, con volúmen bajo. Casi sonámbulo, dormitaba y me despertaba con los goles o las jugadas peligrosas. Al final fue un partidazo, que terminó 4-4, pero quedé con bronca porque el empate no nos sirvió. Recién me entero que ganaron Boca y San Lorenzo, así que estamos casi afuera de la lucha por el campeonato.
Estudiantes es mi pasión. A los fanáticos de este club nos llaman Pincharratas, en alusión a un equipo de Estudiantes que ganó la Copa Libertadores en tres ocasions durante la década de los sesenta. Me hicieron hincha unos amigos de Tandil cuando era chico. La primera vez que fui a verlo en vivo tenía 16 años y, obviamente, no me conocía nadie. Estaba con mi primo y fuimos a la tribuna popular de la cancha de Boca Juniors, que se llama La Bombonera. Estudiantes perdió 3-0 y lo más divertido fue que cuando la hinchada de Boca saltaba, temblaba el estadio. ¡En serio! "¡Se cae todo!", pensábamos. Una situación única.
El año pasado lo vi campeón por primera vez. Fue algo increíble, estaba en la cancha con mi amigo, al que le decimos El Pájaro. Se vivió una fiesta. Le di buena suerte al equipo: seis partidos que vi en vivo, seis triunfos. Al día siguiente, yo jugaba la Copa Argentina, una exhibición en Buenos Aires, y entré al estadio con la camiseta puesta (ver foto).
Ahora me nombraron Embajador de Estudiantes en el extranjero, lo cual es un honor. Voy al palco, hablo con los dirigentes y mi tarea es promocionar al club cuando viajo. Hablo del club con los jugadores, llevo libros, folletos y si alguno quiere una camiseta, la tendrá. ¡El hincha más famoso es mi amigo, Rafa Nadal! Siempre me pregunta cómo está el equipo y se mantiene al tanto de todo.
Bueno, fue largo, ¿no? Me estoy acostando porque mañana me toca la primera ronda. Fabio Fognini es un italiano joven y peligroso. Yo me tengo mucha confianza y ojalá pueda hacer un buen torneo.
¡Nos vemos mañana!
Pico Mónaco |
|
|
|
|
|
Mayo 26, 2007 |
|
© ATP
¡Hola a todos!
Un placer escribir el blog en español. ¡Espero que les guste!
Acabo de llegar a París, con toda la alegría por mi segundo título del año. Pensaba viajar a Francia mañana domingo, pero finalmente conseguimos un vuelo. Fue de locos... Ni bien terminé el partido, me duché, fui a la rueda de prensa y mi entrenador y preparador físico salieron disparados al hotel a preparar los bolsos. Nos fuimos en auto sin escalas de Portschach a Klagenfurt y de ahí en avión a Viena. Por suerte, llegamos justito a la conexión a París... ¡No hubo ni tiempo para celebrar! La vida del tenista es así. ¡¡No da respiro!! Festejaré a la vuelta en Buenos Aires con mis amigos, familia y mi novia que están allá...
Con la Pantera Monfils somos amigos desde hace tiempo, casi cuatro años... El entiende un poco español, estudió seis años en el colegio, pero mucho no se acuerda, así que hablamos en inglés. Es muy gracioso y siempre que puede se pone a bailar o hacernos reír con algo. Es un genio, se lleva muy bien con todos en el circuito.
El viernes por la noche fuimos con Gael a una cena del torneo, a la que iban los sponsors más importantes y también el Gobernador. Tuvimos que hablar para todos y sacarnos fotos... ¡Lo más gracioso fue que el traductor dijo cualquier cosa! Gael habló en frances, yo en español y lo hicimos equivocar siempre al tipo que hablaba alemán, jajaja.
En el avión a París, con Monfils viajamos en un lugar especial: la cabina... ¡Los de Air France nos querían conocer! ¡Llovía mucho y veníamos con un susto increíble! Muy buena gente el capitán y el copiloto, asi que la pasamos muy bien. Nos prometieron que irían a vernos en Roland Garros.
Me siento perfecto para Roland Garros. Portschach fue una preparación excelente y gané mucha confianza. Espero seguir con este nivel en París.
Es medianoche y acabamos de llegar. Ahora tomaré un merecido descanso.
¡Los espero mañana!
Pico Mónaco |
|
|
|
|
|
 |
|